La Iglesia católica solicita ayuda para alimentar a los migrantes varados en la frontera sur de México. La asistencia humanitaria está desbordada debido a la gran cantidad de personas.

La comunidad San Francisco de Asís informa sobre la necesidad en Tapachula, donde familias con niños necesitan alimentos durante su estancia temporal, que suele extenderse por meses. La religiosa Ana María explica que se requiere frijoles, arroz, huevos, aceite, tortillas y otros alimentos básicos para apoyar a los migrantes.

Un grupo de voluntarios se acerca al templo de San Francisco de Asís, ubicado cerca de la frontera sur de México, donde entregan alrededor de 500 platos de comida al día.

Jorge Álvarez, migrante venezolano, agradece los alimentos como una bendición de Dios después de pasar días sin comer durante su travesía. Recorrió 45 kilómetros desde Ciudad Hidalgo a Tapachula caminando sobre el asfalto debido a la falta de recursos para pagar el transporte público.

Leandro Augusto, otro migrante, también recibe un plato de arroz, frijoles y agua una vez al día. Critica la lentitud de los procesos migratorios en México y lamenta la falta de recursos para seguir adelante.

Desde Ciudad Hidalgo, caravanas de entre 500 y mil personas caminan hacia Tapachula para luego dirigirse hacia la frontera con Estados Unidos a través de la carretera Tapanatepec-Oaxaca.

La situación en la frontera sur de México refleja un flujo migratorio sin precedentes, con hasta 16 mil migrantes llegando al día, según la Organización Internacional de las Migraciones y el presidente Andrés Manuel López Obrador.

Fuente: EFE

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