
En su reciente conferencia de prensa, Claudia Sheinbaum abordó las graves consecuencias del Fobaproa, un tema que ha generado un intenso debate en México. La mandataria fue cuestionada sobre la posibilidad de que el ex presidente Ernesto Zedillo, señalado como responsable de la red de corrupción, sea sancionado o procesado. Sheinbaum enfatizó que no se trata de un asunto penal, sino de la opinión del pueblo respecto a los actos de Zedillo durante su administración.
Sheinbaum recordó que el sexenio de Zedillo se caracterizó por la represión y mencionó que incluso el ex candidato presidencial del PRI, Francisco Labastida, había afirmado que Zedillo entregó la presidencia al PAN tras una solicitud del gobierno de Estados Unidos, que le prestó 50 mil millones de dólares. “Es importante que los jóvenes recuerden lo que vivimos en ese periodo”, dijo la mandataria.
Pablo Gómez revela detalles sobre el Fobaproa
En la misma conferencia, Pablo Gómez, titular de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), presentó información sobre cómo operó el Fobaproa y su impacto en la economía mexicana. Gómez destacó que este fondo comenzó a funcionar para apoyar a bancos con dificultades, cubriendo deudas privadas en lugar de proteger el ahorro bancario, lo que representó un desfalco significativo.
Gómez entregó simbólicamente a Sheinbaum documentos que detallan las empresas beneficiadas por el fraude del Fobaproa, que suman un total de 73 mil 775 millones de pesos, equivalentes a aproximadamente 7 mil millones de dólares. Esta cifra pone de manifiesto la magnitud del desfalco y la necesidad de recordar y reflexionar sobre este oscuro capítulo de la historia reciente de México.
La discusión sobre el Fobaproa y sus repercusiones continúa siendo un tema relevante en la política mexicana, y la postura de la administración actual podría marcar un precedente en la búsqueda de justicia y rendición de cuentas.