Monterrey.- Mientras en algunos estados como Aguascalientes, Chihuahua, Nayarit y Michoacán censuran música por su contenido ligado al crimen organizado, en Nuevo León emerge una verdad histórica: el estado es considerado la cuna del corrido norteño, pero esta vertiente no nació con armas, sino con acordeón y bajo sexto.
El Corrido Norteño: Un Patrimonio Cultural
El corrido tradicional surgió como parte de la narrativa popular en el México del siglo XIX. En Nuevo León, principalmente en Monterrey y la región citrícola, tomó fuerza durante procesos sociales intensos como la Revolución Mexicana y la migración, dando origen a historias cantadas de valentía, injusticias, contrabando o tragedias familiares. Este género musical ha sido una forma de contar la historia de quienes no aparecen en los libros, reflejando las vivencias de la comunidad a lo largo del tiempo.
Los Orígenes del Corrido en Nuevo León
En entrevista para ABC Noticias, el cronista regiomontano Óscar Tamez mencionó que los corridos pudieron haber llegado al norte del país por el año de 1811, en la época de la Revolución Mexicana, dedicados a personajes como Pancho Villa y Miguel Hidalgo. Sin embargo, su impacto fue limitado debido a la escasa población de la región en ese entonces. Tamez subraya que “no hay duda de que en esa etapa ya estaban aquí”, aunque su presencia se consolidó durante la Revolución Mexicana.
La Evolución del Corrido Norteño
A partir de los años 40, músicos locales comenzaron a profesionalizar el corrido norteño, integrándolo con influencias de country y western que llegaban desde Texas. La llegada de estaciones de radio, disqueras como DLV o Fama, y estudios de grabación en Monterrey impulsaron el género, transformándolo en un fenómeno regional con proyección internacional. Este proceso de evolución fue liderado por grupos icónicos que marcaron la historia del corrido, como Los Alegres de Terán y Los Relámpagos del Norte, quienes dejaron una huella imborrable en la música popular mexicana.
Los Iniciadores del Corrido Norteño
- 1948 Los Alegres de Terán (Eugenio Ábrego y Tomás Ortiz): Fundados en 1948, empezaron a grabar un par de años más tarde. Son claves en la evolución del corrido norteño, destacando temas como “El Corrido de Los Pérez” y “Carta Jugada”.
- 1954 Los Donneños (Ramiro Cavazos y Mario Montes): Se formaron en el Valle de Texas y se hicieron famosos por su estilo sencillo de voz, bajo sexto y acordeón, popularizándose con corridos fronterizos.
- 1957 Los hermanos Ayala: Dueto importante de Texas con grabaciones en Discos Falcón e Ideal.
- 1961 Los Relámpagos del Norte (Cornelio Reyna y Ramón Ayala): Revolucionaron el corrido norteño con un estilo más melódico, con temas populares como “Ya no llores”, “El Disgusto” y “Te vas, ángel mío”.