Jane’s Addiction ha presentado una demanda contra su vocalista Perry Farrell tras un altercado en el escenario el año pasado, y ahora Farrell ha respondido con su propia acción legal. La disputa, que se originó en un concierto en Boston, ha llevado a la banda a una crisis que ha afectado tanto su carrera como sus relaciones personales.

Demandas y acusaciones entre miembros de Jane’s Addiction

El 16 de julio, los miembros de la banda, Dave Navarro, Eric Avery y Stephen Perkins, interpusieron una demanda contra Farrell por “agresión, batería, inflicción intencionada de angustia emocional, negligencia, incumplimiento de deber fiduciario e incumplimiento de contrato”. Este conflicto se desató tras un incidente en el que Farrell golpeó a Navarro en el rostro, lo que resultó en la cancelación inmediata de su gira y un parón indefinido para el grupo.

Impacto emocional y financiero en la banda

En su demanda, los miembros de Jane’s Addiction alegan que la conducta violenta de Farrell ha hecho imposible que la banda funcione, afectando gravemente su bienestar emocional y financiero. Los demandantes sostienen que la cancelación de la gira les costó más de 10 millones de dólares y que también se vieron obligados a cancelar planes para un nuevo álbum con la formación original desde 1990.

La respuesta de Perry Farrell

Perry Farrell, por su parte, ha contraatacado con su propia demanda, alegando que ha sido víctima de una “campaña de acoso” por parte de los otros miembros de la banda. En su declaración, Farrell sostiene que sus compañeros lo hostigaban en el escenario, lo que afectaba su capacidad para cantar. Su abogado ha señalado que Farrell fue utilizado como un “chivo expiatorio” y que la reputación de Farrell ha sufrido daños irreparables debido a las acusaciones de Navarro.

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