Ulises ‘N’, el líder de La Barredora vinculado a la policía de Tabasco
Ulises ‘N’, conocido como “El Mamado”, ha sido identificado como el líder del grupo criminal conocido como La Barredora. Este individuo, que ocupó un cargo como mando de policía en Tabasco durante la administración de Adán Augusto, ha sido objeto de investigaciones que revelan su conexión con el crimen organizado en la región. La revelación de su papel en La Barredora ha sorprendido a muchos, quienes lo describían como un hombre discreto y educado, alejado de la imagen típica de un criminal.
La conexión con Hernán Bermúdez y el cártel Policíaco
Las indagaciones apuntan a que Ulises ‘N’ se encontraba en una posición de poder, siendo el segundo al mando de La Barredora, justo detrás de Hernán Bermúdez, el ex secretario de Seguridad de Tabasco. Juntos formaron lo que se conoce como la Hermandad o cártel Policíaco, una organización que ha sufrido importantes bajas debido a enfrentamientos con el Cártel del Golfo. La investigación sugiere que esta unión delictiva se vio fortalecida por la alianza con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), que buscaba expandir su influencia en la región.
La transformación de La Barredora
En 2024, la situación cambió drásticamente para La Barredora, cuando se reveló su existencia y vínculos con figuras de la policía local. Esta organización criminal se formó como respuesta a la presión ejercida por el Cártel del Golfo, que había dominado el territorio. Con la propuesta de una alianza por parte del CJNG, La Barredora se consolidó como un nuevo actor en el panorama del crimen organizado en Tabasco, lo que ha generado inquietud entre las autoridades y la población.
Implicaciones para la seguridad en Tabasco
La identificación de Ulises ‘N’ como líder de La Barredora plantea serias preguntas sobre la integridad de las fuerzas de seguridad en la región. La relación entre la policía y el crimen organizado no solo socava la confianza pública, sino que también complica los esfuerzos para combatir la delincuencia. Las autoridades locales están bajo presión para abordar esta situación y garantizar la seguridad de los ciudadanos, mientras se investiga a fondo la conexión entre funcionarios y grupos criminales.

