El 12 de agosto, el Gobierno de México realizó un importante traslado de al menos 26 personas recluidas en diversos penales del país hacia Estados Unidos. Estas personas están vinculadas con el crimen organizado y el narcotráfico, y su extradición ha generado diversas reacciones, incluyendo elogios del embajador estadounidense, Ron Johnson, hacia las autoridades mexicanas por esta acción.
Detalles de la Extradición
La Fiscalía General de la República y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana confirmaron que los extraditados contaban con órdenes de entrega por sus conexiones con organizaciones criminales. Este movimiento se enmarca en un esfuerzo continuo por parte de México para colaborar con Estados Unidos en la lucha contra el narcotráfico.
Compromisos de Estados Unidos
El Departamento de Justicia de EE. UU. solicitó la extradición de estos individuos bajo la condición de no solicitar la pena de muerte. Las autoridades mexicanas aseguraron que la entrega se realizó respetando los derechos fundamentales de los extraditados y el debido proceso, en cumplimiento con la Constitución y la Ley de Seguridad Nacional.
Un Contexto de Cooperación Bilateral
Este traslado se suma a la entrega de 29 narcotraficantes que tuvo lugar en febrero, que incluyó a figuras de alto perfil como Rafael Caro Quintero y líderes de Los Zetas. La Fiscalía destacó que estas acciones son parte de un esfuerzo mayor de cooperación y respeto a la soberanía entre ambas naciones, y se prevé una conferencia de prensa el 13 de agosto para ofrecer más detalles sobre estas operaciones.

