Ricardo Anaya denuncia irregularidades en el proceso de elección judicial
En un fuerte posicionamiento ante los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Ricardo Anaya, coordinador del PAN en el Senado, acusó que el proceso de selección de los nuevos ministros estuvo viciado. Anaya expresó que “callar en este momento histórico sería profundamente cobarde” y defendió la necesidad de señalar las irregularidades que, a su juicio, afectan la legitimidad del Poder Judicial.

Anaya recordó momentos históricos de fraude electoral, como el caso de Luis H. Álvarez en Chihuahua en 1986, para enfatizar que el país ha atravesado por diversas irregularidades que afectan la legitimidad de los procesos democráticos. “No tiene legitimidad de origen la autoridad que emana de un proceso fraudulento plagado de irregularidades”, afirmó el senador panista, dirigiéndose directamente a los ministros presentes.
Irregularidades en el proceso de elección judicial
Durante su discurso, Anaya enumeró cuatro irregularidades que, según él, evidencian la falta de legitimidad en el proceso de elección judicial. En primer lugar, mencionó la mayoría de Morena y sus aliados en el Congreso, que, según Anaya, no refleja un mandato popular claro. “Es falso que el pueblo de México les haya dado un cheque en blanco”, sentenció.
Además, criticó la conformación de los comités de evaluación, alegando que estaban compuestos por personas no capacitadas y que se eligieron a través de una tómbola, lo que consideró una violación a la Constitución. Por último, Anaya cuestionó la baja participación ciudadana en las elecciones judiciales, señalando que solo una de cada diez personas votó, lo que pone en duda la validez del proceso. “¿Cabe realmente sentirse orgullosos de algo así?”, se preguntó.
A pesar de las críticas, Anaya dejó claro que su intención no era descalificar a los nuevos ministros, sino abrir un debate sobre la necesidad de una reforma judicial auténtica que priorice el acceso a la justicia para todos los ciudadanos, especialmente para aquellos en situaciones vulnerables. “No se trata de defender privilegios, sino de buscar una justicia real”, concluyó.