Calvin Harris ha presentado una demanda de arbitraje en el Tribunal Superior de California, Condado de Los Ángeles, acusando a su exasesor financiero, Thomas St. John, de robar más de 22.5 millones de dólares (£16.5 millones) para financiar un proyecto inmobiliario en Hollywood. Según informes, Harris alega que St. John y sus cómplices aprovecharon sistemáticamente su confianza durante el tiempo que trabajaron juntos, de 2012 a 2025.
El Proyecto Controversial: CMNTY Culture Campus
En la documentación presentada, se detalla que St. John ideó un desarrollo inmobiliario llamado “CMNTY Culture Campus”, destinado a ser un espacio para músicos, ingenieros de grabación y creativos en el corazón de Hollywood. Este ambicioso proyecto, que abarcaría 460,000 pies cuadrados, incluiría estudios de grabación, salas de descanso para artistas y espacios de oficina. Harris sostiene que St. John comenzó a buscar inversiones para este proyecto a principios de 2021 y, al quedarse sin fondos, se acercó a él en 2023.
Acusaciones de Falta de Transparencia
Harris, cuyo nombre real es Adam Richard Wiles, afirma que St. John no reveló sus verdaderas intenciones ni proporcionó información adecuada sobre la inversión. La demanda de arbitraje sostiene que se creó una entidad llamada Claimant Lewis LLC para que Harris invirtiera los 22.5 millones de dólares en el proyecto, que se dividió en un préstamo de 10 millones de dólares y una inversión de capital de 12.5 millones de dólares. Sin embargo, Harris alega que no recibió el contexto necesario y que se le enviaron formularios engañosos a través de DocuSign.
La Respuesta de St. John y el Futuro del Proyecto
Tras la inversión, se alega que St. John desvió 11.7 millones de dólares a una entidad que controla. Los abogados de Harris han declarado que, hasta el momento, no saben dónde ha ido a parar su inversión ni en qué se ha utilizado. En respuesta, el abogado de St. John, Sasha Frid, argumentó que Harris “persiguió activamente esta oportunidad de desarrollo” y que era uno de varios inversores en el proyecto, que se espera tenga una valoración de más de 900 millones de dólares al completarse. Frid también negó cualquier irregularidad en el manejo de los fondos.

