Iván Cazarín, alias ‘El Tanque’, líder del CJNG
Iván Cazarín Molina, conocido como ‘El Tanque’, se ha consolidado como una figura clave en el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), una de las organizaciones criminales más temidas y poderosas de México. Según reportes de medios internacionales, como *The Wall Street Journal*, Cazarín es el principal responsable de las operaciones de huachicol, que implican el robo y contrabando de combustible. Este delito ha proliferado en el país, con estimaciones que indican que hasta un tercio del combustible vendido en México podría tener un origen ilícito.
El rol de ‘El Tanque’ en el huachicol
La habilidad de ‘El Tanque’ para robar y almacenar grandes volúmenes de combustible lo convierte en un actor crucial dentro del CJNG. La organización ha establecido un sistema bien estructurado para llevar a cabo sus operaciones de huachicol, lo que ha permitido un crecimiento significativo de este delito en los últimos años. Investigaciones recientes han revelado que el CJNG está involucrado en una de las redes de huachicol más controvertidas, conocida como huachicol fiscal, que implica la participación de altos mandos de la Marina, empresarios y otros cárteles.
Implicaciones de las sanciones internacionales
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos ha sancionado a varios líderes del CJNG vinculados al huachicol, lo que refleja la preocupación internacional sobre las actividades del cártel. La organización, liderada por Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como ‘El Mencho’, ha recurrido al robo de combustible como una estrategia para generar ingresos, causando pérdidas millonarias al gobierno mexicano. Las operaciones de Cazarín están en el centro de este entramado criminal que afecta tanto a la economía como a la seguridad del país.
Conclusiones sobre el impacto del CJNG
La creciente influencia de Iván Cazarín y su capacidad para manipular el mercado de combustibles ilícitos subrayan la complejidad del problema del huachicol en México. A medida que las autoridades intensifican sus esfuerzos para combatir este delito, la figura de ‘El Tanque’ se convierte en un símbolo de la lucha contra el crimen organizado en el país. La situación exige una respuesta coordinada entre las autoridades mexicanas e internacionales para desmantelar las redes que sostienen estas actividades delictivas.

