Raymundo Riva Palacio asegura que sería inaceptable la impunidad en el presunto atentado contra Omar García Harfuch.

A pesar de las declaraciones de Omar García Harfuch, que negó un presunto atentado en su contra, todavía hay incógnitas en este caso que “no requiere ser confirmado públicamente por el gobierno, pero sí aclarado internamente”, de acuerdo con el columnista de El Financiero, Raymundo Riva Palacio.
“Es el más grave que ha enfrentado la presidenta Claudia Sheinbaum en sus casi 13 meses de gobierno que, además, tiene la importancia reforzada: es su colaborador más cercano, el de mayor confianza, y de quien depende el diseño de la estrategia de seguridad. En este caso, la impunidad es inaceptable”, detalla el periodista en su columna Un atentado bien planeado, que se publica este martes 28 de octubre.
Durante su comparecencia en la Junta de Coordinación Política de la Cámara de Diputados (Jucopo), García Harfuch no respondió a los cuestionamientos sobre el intento de atentado en su contra.
Sin embargo, más tarde el funcionario dijo a la prensa que no había ‘recibido’ un ataque. Dicha afirmación es ‘técnicamente’ cierta: según Raymundo Riva Palacio, el ataque ocurrió en el despacho de García Harfuch en Polanco, pero el secretario no se encontraba en el lugar al momento del incidente. Por lo tanto, el atentado no se concretó.
¿Cuáles son las incógnitas del atentado contra García Harfuch?
Raymundo Riva Palacio relató el lunes que hubo un atentado dirigido a Omar García Harfuch el 15 de septiembre de este año. El ataque ocurrió en una casa en Polanco, donde el funcionario suele trabajar.
Sin embargo, según el columnista, hasta ahora el gobierno no habría informado sobre los hechos ocurridos ese día ni hay información oficial sobre si existe una carpeta de investigación abierta para identificar a los presuntos responsables.
En tanto, luego de que García Harfuch negara dicho atentado, Riva Palacio explicó este martes que hay incógnitas…
En su columna, Raymundo Riva Palacio describe dos incógnitas sobre el atentado. Se trata de las siguientes:
Debería haber un estudio para saber la trayectoria que siguió el disparo que impactó en la terraza y determinar el edificio de dónde salió el tiro, para buscar evidencias.
“Si los tiros fueron realizados de abajo hacia arriba, el momento del disparo debió haber sido captado por alguna de las cámaras de seguridad en la cuadra, para permitir algún tipo de identificación que pudiera dar con él”.
Hasta el momento, no se tiene información sobre si se realizaron peritajes o si las cámaras de seguridad tienen información adicional.
¿Qué sabemos sobre el plan para atacar al secretario de Seguridad?
“La planeación del nuevo atentado contra García Harfuch no requirió de un grupo grande de sicarios para llevarla a cabo. Tampoco fue un acto audaz de un asesino solitario que esperó a que se descuidaran sus escoltas”, detalla el columnista.
Además, en el reciente ataque contra García Harfuch hubo una falla en la inteligencia al no tener la información precisa o un cambio de planes en el último minuto y no tuvo reunión con sus colaboradores que estaba programada para la noche del 15 de septiembre.
La planeación en este ataque fue importante e incluso habría sido ejecutado por una persona con entrenamiento para disparar a distancia e incluso hubo un factor extra:
“Como efecto distractor, a la hora en que se realizaron los disparos, un grupo de niños estaba lanzando cohetes al aire. El tronido de los cohetes pudo amortiguar el ruido, pero nada más”, destaca Riva Palacio.
Las amenazas contra Omar García Harfuch no son cualquier cosa debido a que, junto con la presidenta Claudia Sheinbaum, son los únicos nombres de políticos mexicanos que interesan en Washington.
“El secretario, con el amplio respaldo de la presidenta, es la figura técnica que proyecta credibilidad ante inversionistas, aliados extranjeros y una ciudadanía que exige orden más que discursos”, agrega el periodista.
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El reciente intento de atentado contra Omar García Harfuch, secretario de Seguridad de la Ciudad de México, ha generado una ola de incertidumbre y preocupación en el ámbito político. A pesar de que García Harfuch negó haber sido víctima de un ataque, el columnista Raymundo Riva Palacio señala que este incidente no puede ser ignorado y debe ser investigado a fondo. En su columna publicada en El Financiero, Riva Palacio enfatiza que la impunidad en este caso sería inaceptable, dado que el funcionario es uno de los colaboradores más cercanos de la presidenta Claudia Sheinbaum y un pilar en la estrategia de seguridad del gobierno.
Incógnitas sobre el atentado
El atentado, que ocurrió el 15 de septiembre, se registró en el despacho de García Harfuch en Polanco, donde el funcionario suele trabajar. Sin embargo, hasta el momento, no se ha proporcionado información oficial sobre los hechos ni se ha confirmado la apertura de una carpeta de investigación para identificar a los responsables. Riva Palacio menciona que es crucial aclarar las circunstancias que rodean este ataque, ya que hay preguntas sin respuesta que podrían influir en la percepción pública sobre la seguridad en la capital.
Detalles del plan de ataque
Según Riva Palacio, la planificación del atentado no requirió un gran número de sicarios ni fue el resultado de un acto impulsivo. Se sugiere que el ataque fue ejecutado por una persona con experiencia en disparos a distancia, lo que añade un nivel de complejidad a la situación. Además, el columnista destaca que el momento del ataque coincidió con el lanzamiento de cohetes por un grupo de niños, lo que podría haber amortiguado el sonido de los disparos y dificultado la identificación del autor.
La importancia de García Harfuch en el gobierno
Las amenazas contra Omar García Harfuch son especialmente preocupantes, ya que, junto a la presidenta Sheinbaum, son los únicos políticos mexicanos que han captado la atención de Washington. Riva Palacio enfatiza que el secretario de Seguridad es visto como una figura técnica confiable para los inversionistas y la ciudadanía, que demanda un enfoque más efectivo en la seguridad pública. Este contexto resalta la necesidad de abordar con seriedad el atentado frustrado y sus implicaciones para el futuro de la seguridad en México.


