El cacahuate es una de las botanas más consumidas en México, valorada por su sabor crujiente y por ser una fuente natural de proteínas, fibra y grasas saludables. Sin embargo, al ser procesado en versiones saladas o estilo japonés, se le añade sal y otros condimentos que disparan su contenido de sodio.
Estudio de la Profeco sobre el contenido de sodio en cacahuates
Ante el creciente consumo de cacahuates, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) llevó a cabo un exhaustivo estudio de calidad para verificar la información nutrimental y el contenido real de sodio en diversas marcas. El Laboratorio Nacional de Protección al Consumidor analizó 35 presentaciones de cacahuates: 17 salados y 18 japoneses, evaluando su contenido neto, azúcares, aporte nutrimental y, de manera crucial, la cantidad de sodio.
Resultados del estudio: sodio oculto en marcas populares
Los resultados generales mostraron aspectos positivos: todos los productos cumplieron con el contenido neto declarado y el índice de rancidez establecido, lo que asegura su frescura. No obstante, el punto de quiebre fue la cantidad de sodio. Nueve productos, entre salados y japoneses, arrojaron niveles de sodio notablemente superiores a los que indicaban en sus etiquetas, lo que significa que su información comercial no es veraz. La Profeco identificó seis marcas de cacahuates salados que engañan al consumidor al no declarar la cantidad real de sodio, lo que es especialmente preocupante para quienes monitorean su ingesta de sal.
Consejos para un consumo consciente y saludable
La Profeco recomienda a los consumidores ser proactivos:
- Revisa sellos: La mayoría de estos productos contienen el sello de advertencia de “Exceso de Sodio”. No ignores esta información.
- Modera el consumo: Un alto consumo de sodio está asociado a problemas de salud, por lo que se aconseja moderar la ingesta de estas botanas procesadas.
- Opciones naturales: Prioriza los cacahuates naturales, con cáscara o tostados sin sal añadida, para disfrutar sus beneficios nutrimentales sin el exceso de sodio.
La dependencia continuará vigilando estos hallazgos para asegurar la veracidad de la información comercial, incluso evaluando posibles sanciones.
