Singapur.- Un tribunal de Singapur ha condenado al joven australiano conocido como “Pyjama Man” a nueve días de prisión efectiva por ser una molestia pública, sin imponerle la multa económica que se contemplaba inicialmente. La sentencia se dictó el 17 de noviembre de 2025, tras su culpabilidad en un incidente ocurrido el 13 de noviembre, cuando interrumpió la premiere asiático-pacífica de Wicked: For Good en Universal Studios Singapore, abalanzándose sobre la cantante Ariana Grande frente a medios internacionales y asistentes.
El personaje detrás del escándalo
El individuo en cuestión es Johnson Wen, un australiano de 26 años que ha ganado notoriedad en redes sociales por sus irrupciones en espectáculos y alfombras rojas, siempre vestido con pijamas. Wen, quien se dedica a crear contenido digital, ha sido señalado en múltiples ocasiones por invadir conciertos de artistas como Katy Perry y The Weeknd, además de eventos de gran relevancia como la final de la Copa Mundial Femenina de Fútbol 2023 y los 100 metros finales de las Olimpiadas de París 2024.
Consecuencias legales y seguridad en eventos
La sentencia de nueve días de prisión se basa en las estrictas leyes de Singapur que sancionan las molestias públicas y las alteraciones del orden en eventos masivos. El tribunal determinó que la irrupción de Wen representó un riesgo para la seguridad de los asistentes y para la propia Ariana Grande, aunque la cantante no presentó cargos adicionales. Este fallo busca establecer un precedente y enviar un mensaje claro sobre las consecuencias de tales conductas, ya que de haberse declarado no culpable, podría haber enfrentado hasta tres meses de cárcel o una multa considerable.
Impacto en la vida de Wen y el futuro de su carrera
A pesar de su creciente fama en plataformas digitales, las acciones de Wen han suscitado un rechazo generalizado por parte de artistas y sus equipos de seguridad, quienes han intensificado los protocolos para prevenir nuevas invasiones. Durante el incidente con Ariana Grande, la coestrella Cynthia Erivo intervino rápidamente para protegerla, un momento que se viralizó en redes sociales. La vida personal de Johnson Wen ha despertado curiosidad pública, y aunque ha admitido que sus “bromas” le han costado miles de dólares en multas, disfruta del “subidón” que le generan. Sin embargo, esta condena en Singapur podría complicar su acceso a futuros eventos internacionales y marcar un cambio en la tolerancia hacia sus acciones.
