Familiares de desaparecidos crean el ‘Árbol de la Esperanza’ en Ecatepec
En la Catedral de Ecatepec, un árbol navideño se ha transformado en un espacio simbólico donde familiares de personas desaparecidas cuelgan esferas con los rostros de sus seres queridos. Esta emotiva iniciativa, conocida como el ‘Árbol de la Esperanza’, busca mantener viva la memoria de aquellos que han desaparecido en un contexto de creciente violencia en México.
El pasado 30 de noviembre, durante el primer domingo de adviento, la diócesis de Ecatepec invitó a padres, hijos y hermanos de personas desaparecidas a participar en la creación de estos adornos navideños. Verónica Rosas, una madre que no ha puesto un árbol en casa desde que su hijo Diego desapareció en 2015, compartió su experiencia: “Me ha costado mucho y en 10 años no he puesto un árbol en mi casa”, recordando cómo disfrutaban las fiestas decembrinas antes de su pérdida.
Un símbolo de lucha y esperanza
Los familiares llegaron con fotos, cartón y CDs viejos para convertirlos en esferas que fueron bendecidas durante una misa y colocadas en el árbol, el cual permanecerá en la catedral hasta el 2 de febrero. “Queremos visibilizar la crisis en la que estamos”, comentó Rosas, quien ha fundado una organización de apoyo para otros familiares en situaciones similares. Aunque no pueden abarcar las más de 100,000 personas desaparecidas en el país, su esfuerzo es un acto simbólico de resistencia y esperanza.
La respuesta de la Iglesia a la crisis de desapariciones
La Iglesia ha sido un refugio para muchas familias de desaparecidos, aunque no siempre ha brindado el apoyo esperado. Jaqueline Palmeros, quien buscó consuelo en una iglesia católica, recordó que le negaron la celebración de una misa para su hija, afirmando que “no hay misas para desaparecidos”. Sin embargo, tras una reciente disculpa pública del monseñor Javier Acero, las familias esperan que la Iglesia se convierta en una vía para alcanzar la verdad y la justicia.
La crisis de desapariciones en México ha dejado más de 133,000 personas en esta trágica situación desde 1952. Familias como la de Marisol Rizo, quien busca a su madre desde 2012, enfrentan un constante viacrucis en su búsqueda de respuestas. En este contexto, el ‘Árbol de la Esperanza’ no solo representa un tributo a los desaparecidos, sino también un llamado a la acción y a la memoria colectiva de un país que clama por justicia.
