Espías rusos en México: ¿una amenaza latente?
Funcionarios estadounidenses han alertado al gobierno de México sobre la presencia de más de 20 presuntos agentes de inteligencia rusa que operan en el país desde 2022. A pesar de las solicitudes de Estados Unidos para su expulsión, las autoridades mexicanas han decidido mantener a estos espías en el territorio nacional, según un reciente reportaje de The New York Times.
Identificación y actividades de los agentes rusos
La Agencia Central de Inteligencia (CIA) ha identificado a estos agentes como miembros del GRU, el servicio de inteligencia militar ruso, que operan bajo la cobertura de la embajada de Rusia en México. Se ha advertido que estos individuos cuentan con experiencia en operaciones sofisticadas en Europa y utilizan a México como base para vigilar y recopilar información sobre Estados Unidos. La cercanía geográfica y la limitada vigilancia interna en el país han convertido a México en un lugar ideal para estas actividades de espionaje.
Reacciones del gobierno mexicano
El expresidente Andrés Manuel López Obrador negó tener información sobre las actividades de espionaje ruso en el país, aunque el reportaje sugiere que tanto él como sus asesores fueron informados por las autoridades estadounidenses. A pesar de recibir una lista de nombres de los presuntos espías, la respuesta de la Secretaría de Relaciones Exteriores fue que estos no representaban un problema. En 2023, ante presiones de Washington, México aceptó realizar revisiones sobre quienes solicitan credenciales diplomáticas, pero no se ha procedido a la expulsión de los agentes ya presentes en el país.
Operaciones de espionaje en zonas clave
Las autoridades de EE. UU. han señalado que lugares como Ciudad de México y destinos turísticos como Cancún son puntos estratégicos donde los agentes rusos se reúnen y transmiten información. Desde la Guerra Fría, México ha sido considerado un bastión para la inteligencia rusa, ganando el apodo de “la Viena de Latinoamérica”. Con el aumento de ciudadanos rusos en la frontera con EE. UU. durante el repunte migratorio de 2023, la preocupación por la infiltración de agentes entre ellos ha llevado a Estados Unidos a solicitar un mayor control sobre estas actividades en el país.
