México no reportó ataques terroristas en 2024, pero se mantiene como el único país de Centroamérica y el Caribe con puntaje positivo en el índice global.

A pesar de la disminución de los incidentes de terrorismo en México, el país sigue enfrentando una grave problemática relacionada con la violencia del narcotráfico. Los cárteles continúan operando y generando una de las tasas de homicidios más altas del mundo, lo que complica la situación de seguridad en el país.
El Índice Mundial de Terrorismo 2025 revela que México ocupa el lugar 82 con 0.582 puntos, empatado con naciones como Austria, Serbia y Corea del Sur. Este informe, elaborado por el Instituto para la Economía y La Paz, destaca que México es el único país de Centroamérica y el Caribe con un puntaje positivo en el índice, a pesar de no haber reportado ataques terroristas en 2024.
En la región, 11 de los 12 países han registrado una puntuación de cero en el GTI 2025, lo que indica que no han sufrido ataques terroristas en al menos cinco años. Sin embargo, la situación de México es diferente, ya que, aunque no se reportaron ataques, el país sigue lidiando con otros tipos de violencia extrema, especialmente contra periodistas y trabajadores de los medios.
El informe también aclara que, aunque el terrorismo en México ha estado históricamente impulsado por motivaciones ideológicas o políticas, la actividad criminal de los cárteles no se clasifica como terrorismo. A pesar de que el nivel de terrorismo se mantiene bajo, las formas de conflicto violento, como los ataques a periodistas, siguen siendo extremadamente altas, lo que resalta la compleja realidad de la seguridad en el país.
Y agrega que “México continúa reportando una de las tasas de homicidios más altas del mundo. Si bien los incidentes de terrorismo en el país han disminuido, la actividad delictiva impulsada por los cárteles sigue siendo prevalente en el panorama delictivo”, sentencia.
El Índice Mundial de Terrorismo 2025 reporta que todos los países de la región que experimentaron terrorismo en 2014 registraron una mejora en la última década.
“La mejora más notable se observó en El Salvador, donde la tasa de homicidios disminuyó drásticamente de 103 por cada 100 mil habitantes a 1,9 en 2024, la más baja del hemisferio occidental”, se destaca.
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Disminución de Terrorismo en México
A pesar de que México reportó cero ataques terroristas en 2024, el país continúa enfrentando desafíos significativos en términos de violencia relacionada con el narcotráfico. Según el Índice Mundial de Terrorismo 2025, México ocupa el puesto 82 con 0.582 puntos, empatado con Austria, Serbia y Corea del Sur. Esta situación resalta que, aunque los incidentes de terrorismo han disminuido, la actividad delictiva de los cárteles sigue siendo una preocupación constante.
Contexto Regional
En la región de Centroamérica y el Caribe, 11 de los 12 países han registrado una puntuación de cero en el GTI 2025, lo que significa que no han sufrido ataques terroristas en al menos cinco años. Esto contrasta con la situación de México, que, aunque no reportó ataques, enfrenta otras formas de violencia extrema, particularmente contra periodistas y trabajadores de los medios, quienes han sido víctimas de homicidios y desapariciones.
Violencia y Conflictos en México
El informe aclara que, aunque el terrorismo en México ha estado históricamente motivado por ideologías políticas, la actividad criminal de los cárteles no se clasifica como terrorismo. A pesar de que el nivel de terrorismo se mantiene bajo, las formas de conflicto violento, como los ataques a periodistas, siguen siendo extremadamente altas, lo que pone de relieve la compleja realidad de la seguridad en el país.
Conclusiones y Perspectivas Futuras
El Índice Mundial de Terrorismo 2025 también revela que todos los países de la región que experimentaron terrorismo en 2014 han mostrado mejoras en la última década. Por ejemplo, El Salvador ha visto una disminución drástica en su tasa de homicidios, de 103 por cada 100 mil habitantes a 1.9 en 2024, la más baja del hemisferio occidental. Esto sugiere que, a pesar de los retos, hay esperanza para una mejora continua en la seguridad regional.


