Controversia por el aterrizaje de un avión militar de EE. UU. en México
El reciente aterrizaje de un avión militar Hércules C-130 de Estados Unidos en el Aeropuerto Internacional de Toluca ha desatado una serie de críticas y acusaciones en el ámbito político mexicano. El diputado de Morena, Arturo Ávila, afirmó que durante administraciones anteriores, como la de Enrique Peña Nieto, se permitió el ingreso de más de 100 vuelos de militares estadounidenses sin la debida autorización del Senado. Esta situación ha generado un debate sobre la legalidad y la transparencia de las operaciones militares extranjeras en el país.
Autorización y justificación del vuelo
La presidenta Claudia Sheinbaum, en respuesta a las críticas, aseguró que el aterrizaje del avión estaba autorizado desde octubre del año pasado y que su propósito era exclusivamente para actividades de capacitación. Durante una mesa de debate, Sheinbaum enfatizó que no se trataba de una operación extraordinaria y que ya se habían realizado procedimientos similares en el pasado. Aclaró que las fuerzas estadounidenses no estaban presentes en el país con tropas, lo que, según ella, elimina la necesidad de consultar al Senado para este tipo de operaciones.
Antecedentes de operaciones militares en México
Ávila también destacó que, en la administración de Felipe Calderón, se registraron más de 2,000 vuelos de aeronaves y agencias estadounidenses en México, de los cuales al menos 100 no contaron con la autorización del Senado. Durante la gestión de Peña Nieto, se documentaron alrededor de 1,200 vuelos militares, muchos de los cuales se justificaron como parte de acuerdos de cooperación para combatir el narcotráfico y realizar labores de inteligencia. Este contexto histórico añade una capa de complejidad al actual debate sobre la presencia militar extranjera en el país.
Advertencias de la FAA y su impacto
La controversia se intensificó tras la advertencia emitida por la Administración Federal de Aviación (FAA) de EE. UU. sobre posibles interferencias en los sistemas de navegación debido a actividades militares en el espacio aéreo mexicano. Aunque el Gabinete de Seguridad mexicano aclaró que el aterrizaje del avión estaba autorizado, la oposición ha cuestionado la falta de consulta al Senado. Sheinbaum reiteró que la llegada del Hércules C-130 era parte de un acuerdo logístico entre ambos países, subrayando que este tipo de operaciones no son inusuales y han sido parte de la cooperación bilateral en materia de seguridad.

