Críticas por la compra de camionetas de lujo para ministros de la SCJN
La reciente decisión de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) de adquirir camionetas de lujo para sus ministros ha desatado una ola de críticas en la opinión pública. Esta polémica se intensificó después de que el diputado Ricardo Monreal expresara su preocupación, señalando que tales decisiones contradicen los principios de austeridad promovidos por el movimiento de la Cuarta Transformación. Monreal afirmó que la ciudadanía tiene razón al cuestionar estos actos, ya que los servidores públicos deben ser un ejemplo de austeridad y congruencia.
La postura de Ricardo Monreal
El coordinador de Morena en San Lázaro subrayó que la filosofía del movimiento se ve comprometida por acciones como la compra de estas camionetas. “Nuestra filosofía como movimiento contradice ese tipo de actos”, afirmó, reconociendo que a veces se cometen excesos que violan la doctrina política establecida. Sin embargo, también destacó que la mayoría de los militantes y simpatizantes de Morena cumplen con los ideales del movimiento, mientras que solo un pequeño porcentaje distorsiona esos principios.
Detalles de la compra de las camionetas
La SCJN anunció recientemente la adquisición de una nueva flotilla de nueve camionetas Jeep Cherokee, una para cada ministro. Esta decisión se justifica, según el tribunal, por la necesidad de garantizar condiciones adecuadas de seguridad y protección para quienes desempeñan funciones de alta responsabilidad institucional. Las camionetas tienen un costo que oscila entre 1 millón 69 mil y 1 millón 777 mil pesos por unidad, sin incluir posibles adaptaciones como el blindaje.
La respuesta de la SCJN y la política de austeridad
A pesar de las críticas, la SCJN defendió su decisión al afirmar que la renovación de los vehículos responde a criterios de seguridad institucional, ya que las unidades anteriores no cumplían con los estándares necesarios. En un contexto donde la austeridad es un valor central en la política actual, la compra de estas camionetas plantea un dilema sobre la congruencia de las acciones de los servidores públicos y su compromiso con los principios de la Cuarta Transformación. Monreal, por su parte, optó por no intervenir directamente en las decisiones de otro poder, afirmando que no desea interferir en asuntos ajenos.

