Desde la detención de Ismael ‘El Mayo’ Zambada en 2024, el gobierno de Estados Unidos ha mantenido un estricto seguimiento sobre su familia, especialmente sobre sus hijas, quienes han estado implicadas en actividades relacionadas con el Cártel de Sinaloa. Las autoridades estadounidenses han centrado su atención en las cuatro hijas de Zambada, quienes, a lo largo de los años, han sido objeto de investigaciones por su posible participación en operaciones delictivas, incluyendo el lavado de dinero.
El contexto de la vigilancia estadounidense
El 25 de agosto de 2025, Zambada se declaró culpable en una corte federal de Nueva York por cargos de narcotráfico y crimen organizado, lo que permitió que su caso se resolviera sin un juicio completo. Este acuerdo implicó un reconocimiento de su papel como líder del cártel desde 1989 hasta 2024. La audiencia de sentencia, inicialmente programada para enero de 2026, fue reprogramada para abril de este año, donde se determinará la pena que enfrentará el capo.
Las hijas de ‘El Mayo’ Zambada y sus vínculos con el crimen organizado
Las hijas de Zambada, fruto de su matrimonio con Rosario Niebla Cardoza, han sido mencionadas en diversas investigaciones. María Teresa, Midiam Patricia, Mónica del Rosario y Modesta han estado bajo el radar de las autoridades por sus vínculos con empresas asociadas al lavado de dinero del cártel. En particular, María Teresa ha sido identificada como parte de una estructura utilizada para facilitar estos delitos. Mientras tanto, sus hermanas, aunque han enfrentado sanciones, fueron eliminadas de las listas negras de la Oficina de Control de Bienes Extranjeros (OFAC) de Estados Unidos.
El legado de ‘El Mayo’ y su posible sucesión
Aparte de sus hijas, Ismael Zambada ha tenido otros hijos con diferentes parejas, entre ellos Ismael Zambada Sicairos, conocido como ‘El Mayito Flaco’. Este hijo se perfila como un potencial sucesor en la jerarquía del cártel tras la caída de su padre. Desde 2013, ha estado en la lista de los más buscados por la DEA y fue nombrado “fugitivo de la semana” en 2023. La familia Zambada continúa siendo un tema de interés tanto para las autoridades como para el público, dado su estrecho vínculo con el narcotráfico y las implicaciones legales que enfrentan.

