Shirley Manson se reunió con Angelfish y ofreció un emotivo concierto benéfico en Edimburgo, donde también interpretaron una versión del famoso tema “I Wanna Be Adored” de The Stone Roses. Este evento se llevó a cabo con el objetivo de recaudar fondos para organizaciones humanitarias que apoyan a niños palestinos.
Reencuentro de Angelfish y su legado musical
La banda Angelfish, en la que Manson fue vocalista antes de alcanzar la fama con Garbage, se reunió para su primer show en una década. El concierto, realizado en el Liquid Room de Edimburgo, fue un hito significativo, ya que marcó su tercera presentación desde su separación en 1995. Los asistentes disfrutaron de una variada selección de sus temas, incluyendo “Dogs in a Cage” y “Trash It”.
Cobertura de clásicos y apoyo a causas sociales
Durante el evento, Angelfish no solo presentó sus propias canciones, sino que también rindió homenaje a otras bandas, interpretando temas de Goodbye Mr. Mackenzie y The Filthy Tongues. Este concierto se enmarca dentro de una serie de actuaciones benéficas que buscan generar conciencia y apoyo para la crisis humanitaria en Palestina, un tema que Manson ha abordado con firmeza en sus declaraciones públicas.
Compromiso de Shirley Manson con la causa palestina
Shirley Manson ha sido una voz activa en la defensa de los derechos de los palestinos, utilizando su plataforma para criticar la violencia y la injusticia en la región. En sus redes sociales, Manson ha expresado su indignación por los recientes eventos en Gaza, subrayando la importancia de educar a las personas sobre la situación. Su compromiso no solo se refleja en su música, sino también en su activismo social.

