El Circo Price de Madrid se convirtió en el escenario ideal para el debut de Violeta en su gira, donde presentó su álbum VIOLETA con un espectáculo que fusiona música, drama y estética. La atmósfera se creó con sábanas blancas colgando como telones y un panfleto que desglosaba los actos de una ópera, marcando el inicio de una travesía artística que prometía ser memorable.
Un Comienzo Cinematográfico
La noche comenzó con una introducción larga y envolvente, que sumergió al público en el universo de Violeta. A pesar de la impaciencia de algunos, el espectáculo cobró vida con la voz grabada que susurró el overture, dando paso a la interpretación de “Para que me acompañes en este camino tan letal como divino…”. Vestida de blanco y rodeada de bailarines pelirrojos, Violeta dejó claro que este era un concierto-concepto, donde cada canción se entrelazaba en un relato cautivador.
Un Viaje Musical a Través de Emociones
El primer acto se desarrolló con interpretaciones de Corazón mande, Cruz y delicia y Soy tu delirio, culminando en Libertá. Cada pieza reflejó el amor, la obsesión y la huida que caracterizan el universo de la artista. En el segundo acto, Violeta cambió de vestuario y de atmósfera, presentando canciones como Ay! y 17:17, además de un delicado cover de Summertime de Janis Joplin, que sorprendió a todos los asistentes y evidenció su versatilidad.
Un Cierre que Dejó Huella
La recta final del concierto incluyó un elegante cover de Les Feuilles mortes y una poderosa interpretación de Pearls de Sade, cerrando con la emotiva Ojalá. Este primer concierto no solo marca un nuevo comienzo para Violeta, sino que también establece un estándar alto en su carrera. Con esfuerzo, concepto y dirección artística, VIOLETA se transforma en una historia que cobra vida en el escenario, dejando a los espectadores con ganas de más tras su impactante actuación en el Circo Price.