En la madrugada de este martes, Nicki Minaj ha vuelto a ser el centro de atención tras un enfrentamiento explosivo en la red social X, donde arremetió sin piedad contra la cantante SZA. La situación, que comenzó como un apoyo a Demoree Hadley, hija de la CEO de Roc Nation, Desiree Perez, rápidamente se transformó en una serie de insultos que han sacudido el mundo del R&B y el hip hop estadounidense.
La polémica desatada por un tuit
El conflicto se originó a partir de un mensaje ambiguo publicado por SZA, que hacía referencia a Mercurio retrógrado y contenía la frase “no muerdas el anzuelo“. Nicki, quien estaba en medio de una campaña bajo el hashtag #JusticiaParaDemoree, interpretó el tuit como una indirecta y respondió con una avalancha de ataques, incluyendo descalificaciones como que SZA “suena como un perro muerto” y que su ausencia en la industria musical pasaría desapercibida.
Acusaciones y defensas entre artistas
Minaj no se detuvo ahí; acusó a SZA de haber “callado cuando su ejecutivo la acosaba” y de usar bots para inflar sus cifras de reproducciones. En medio de su diatriba, cuestionó si SZA realmente creía que era más exitosa que ella, lo que intensificó aún más el enfrentamiento. La respuesta de SZA fue más calmada, afirmando que no le importaba el ataque y destacando su éxito profesional, que incluye estar a punto de recibir su primer disco de diamante.
El impacto en la industria musical
Mientras el enfrentamiento entre Nicki Minaj y SZA continúa encendiendo las redes sociales, el contexto detrás de la disputa añade una capa de complejidad. Demoree Hadley ha acusado a Roc Nation y a su madre de internarla involuntariamente en una institución psiquiátrica, lo que ha llevado a Minaj a mostrar su apoyo a la joven. En medio de esta narrativa, SZA se prepara para su gira junto a Kendrick Lamar, que promete ser uno de los eventos más esperados del verano, mientras el conflicto entre ambas artistas sigue generando debate y atención en la industria musical.