Monterrey, 22 de julio de 2025 – La muerte de Ozzy Osbourne, el icónico Príncipe de las Tinieblas, ha dejado una profunda huella en el mundo del rock y entre sus seguidores en Monterrey, donde su última presentación con Black Sabbath fue el 26 de agosto de 1995. Este concierto, parte de su gira Retirement Sucks Tour, desmintió los rumores de su retiro y se convirtió en un hito inolvidable para los más de 12,000 asistentes que vivieron una noche de pura energía y espectáculo.
Un espectáculo inolvidable en Monterrey
El legado de Ozzy Osbourne
A pesar de que Ozzy regresó a México en varias ocasiones, su última presentación en Monterrey sigue siendo un recuerdo imborrable para sus fanáticos. Su energía desbordante y su estilo único en el escenario dejaron una marca en la historia del metal en la ciudad. Aunque cerró el Hell & Heaven Metal Fest en la Ciudad de México el 5 de mayo de 2018, nunca volvió a pisar el escenario regiomontano, lo que ha llevado a que su concierto de 1995 sea considerado un evento irrepetible.
Un adiós rodeado de amor
Ozzy Osbourne falleció a los 76 años, rodeado de su familia y con el cariño de sus seres queridos, según un comunicado de su familia. El legendario músico había enfrentado serios problemas de salud en los últimos años, incluyendo un diagnóstico de Parkinson en 2019 y varias complicaciones que afectaron su movilidad. Su legado perdurará entre sus seguidores, quienes lo recordarán como una de las figuras más emblemáticas del heavy metal.