La harina de hot cakes es una mezcla preenvasada diseñada específicamente para preparar estos panqueques de manera rápida y sencilla; generalmente contiene harina de trigo, sal, y en algunos casos, ingredientes adicionales como huevo en polvo, sólidos de leche, saborizantes o grasas. Su popularidad radica en la practicidad, ya que simplifica la preparación de este platillo tradicional, ideal para desayunos o cenas, pero ¿toda la harina es buena? Como siempre, la Procuraduría Federal del Consumidor ya tiene la respuesta.
¿Todas las harinas para Hot Cakes son buenas?
Elegir una buena harina de hot cakes, según Profeco, asegura un producto seguro, con información nutricional confiable, mejor balance de nutrientes y un precio accesible. Esto no solo garantiza un desayuno delicioso y esponjoso, sino que también protege la salud al evitar marcas con irregularidades. Para que los consumidores sepan qué harina es buena, la PROFECO analizó 52 marcas de harinas de este artículo, evaluando aspectos como calidad sanitaria, contenido nutricional, veracidad del etiquetado y relación calidad-precio. Sin embargo, una reconocida marca de esta harina que se vende ampliamente en supermercados de México ha sido señalada por contener ingredientes que podrían dañar la salud.
Ingredientes dañinos en la harina de hot cakes
Según el Poder del Consumidor publicado en la Revista del Consumidor, la harina de avena Quaker ha sido señalada por contener aditivos potencialmente perjudiciales, especialmente para niños. Entre estos se encuentran la tartrazina y el rojo allura, colorantes artificiales derivados del petróleo que están vinculados a problemas de salud significativos, como hiperactividad y déficit de atención en niños. Además, se ha detectado la presencia de sulfato de aluminio, un aditivo que puede causar efectos corrosivos y problemas digestivos.
Alternativas saludables para preparar hot cakes
Para aquellos que buscan opciones más saludables, existen alternativas que pueden ser consideradas. Puedes preparar una mezcla casera usando avena, harina integral y un toque de canela, lo que permite reducir aditivos y controlar los niveles de azúcar. También hay marcas como Nature’s Path o Bob’s Red Mill que ofrecen harinas certificadas libres de aditivos dañinos. Es recomendable optar por harinas sin colorantes ni conservadores, elaboradas con ingredientes naturales y supervisadas por organismos como USDA u orgánicos certificados, especialmente para los más pequeños de la casa.