“Cuando me fui de Barbados, no miré atrás… quería hacer lo que tenía que hacer”. Estas son las palabras de Robyn Fenty, conocida mundialmente como Rihanna, quien desde su adolescencia soñó con dedicarse a la música. A los 17 años, su talento fue descubierto por Jay-Z, quien la contrató de inmediato tras escuchar su voz. El 29 de agosto de 2005, Rihanna lanzó su primer álbum, Music of the Sun, marcando el inicio de una carrera que la llevaría a convertirse en un ícono del pop.
Una infancia marcada por la adversidad
Rihanna creció en un entorno difícil, con un padre adicto a las drogas y al alcohol, lo que generó un ambiente de violencia en su hogar. Desde pequeña, la música se convirtió en su refugio, un escape de la dura realidad que vivía. A los siete años, sufrió un episodio traumático cuando su padre la abofeteó, dejando una marca en su mejilla. Mientras su madre trabajaba arduamente para mantener a la familia, Rihanna se encargaba de cuidar a sus dos hermanos menores, lo que la llevó a buscar una salida a su complicada vida familiar.
El descubrimiento de su talento
En diciembre de 2003, la vida de Rihanna dio un giro inesperado cuando el productor Evan Rogers la escuchó cantar durante una audición informal en Barbados. Su presencia y voz cautivaron a Rogers, quien reconoció su potencial de inmediato. A pesar de no tener formación musical formal, Rihanna expresó su deseo de dedicarse a la música, impulsada por la necesidad de escapar de su vida angustiosa. Poco después de cumplir 16 años, se trasladó a Estados Unidos para grabar su primera demo, que incluía su éxito inicial, Pon de Replay.
Un ascenso meteórico en la industria musical
La demo de Rihanna llegó a manos de Jay-Z, quien quedó impresionado y organizó una audición. Su timidez no fue un obstáculo, y Jay-Z no dudó en hacerla firmar un contrato esa misma noche. Desde su debut, Rihanna ha vendido más de 40 millones de álbumes y ha acumulado numerosos premios, incluyendo nueve Grammys. Además, su exitosa marca Fenty Beauty ha elevado su valor a 2.800 millones de dólares. En 2023, su actuación en la Super Bowl, tras casi una década sin lanzar un nuevo álbum, reafirmó su estatus como una de las artistas más influyentes de la música actual.