La cuenta regresiva ha comenzado. A partir del 9 de enero de 2026, todos los usuarios de líneas telefónicas en México deberán vincular su número con su identidad. Esta medida fue aprobada por la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT) con el objetivo de combatir delitos como la extorsión, que ha ido en aumento a pesar de las estrategias implementadas para su erradicación.
Detalles de la nueva normativa de la CRT
El 8 de diciembre, la CRT aprobó los lineamientos para la creación de un nuevo padrón de telefonía, que busca identificar a los propietarios de las líneas telefónicas. La medida se centra principalmente en usuarios de telefonía prepago, quienes deberán presentar documentos oficiales, como la credencial de elector y el CURP, para asociar su número a su identidad. Las empresas de telecomunicaciones serán responsables de resguardar esta información personal.
Fechas clave para la implementación
Desde el 9 de enero de 2026, se exigirá a los usuarios de planes de prepago presentar su identificación para registrar sus líneas. Las personas físicas deberán proporcionar su credencial de elector y CURP, mientras que las personas morales tendrán que presentar su registro fiscal mediante el RFC. Se estima que más de 140 millones de líneas activas deberán ser validadas por los operadores, quienes cotejarán los datos con bases institucionales independientes.
Riesgos asociados al nuevo padrón móvil
Antes de la aprobación de esta reforma, se advirtió sobre los riesgos que podría implicar la creación del padrón móvil, especialmente en relación con la seguridad de los datos personales de aproximadamente 26.45 millones de usuarios en el país. Expertos han señalado que, si los lineamientos no definen claramente las responsabilidades de cada actor en la cadena de custodia de los datos, los usuarios podrían quedar desprotegidos ante posibles filtraciones de información.
