Acuerdo entre México y Estados Unidos para resolver la crisis de aguas residuales en Tijuana
Estados Unidos y México han firmado un importante acuerdo con el objetivo de abordar de manera “urgente y permanente” la crisis de aguas residuales que afecta al río Tijuana. Este problema ha tenido repercusiones significativas en la salud pública y el medio ambiente de la región fronteriza durante décadas. La presión del expresidente Donald Trump en días recientes ha sido un factor clave en la necesidad de este pacto, que busca prevenir un aumento en la contaminación de la zona.
Detalles del acuerdo y su implementación
La firma del acuerdo se llevó a cabo a través de la Comisión Internacional de Límites y Aguas (IBWC), con el respaldo de la Agencia de Protección Ambiental (EPA) de Estados Unidos. Lee Zeldin, administrador de la EPA, subrayó que este acuerdo representa un avance significativo y que es fundamental considerar el crecimiento demográfico de Tijuana en la planificación de las soluciones. Zeldin también enfatizó la importancia de implementar las medidas acordadas para garantizar un manejo efectivo de los recursos hídricos.
Nuevos proyectos de infraestructura y monitoreo
El acuerdo incluye la ejecución de nuevos proyectos de infraestructura en México, así como programas de investigación y mejor monitoreo para asegurar el mantenimiento de instalaciones críticas. Los objetivos del plan se centran en atender el crecimiento poblacional futuro de Tijuana y garantizar que las instalaciones existentes y nuevas se ajusten a las mejores prácticas internacionales. Se espera que estas iniciativas se desarrollen entre 2026 y 2028, con la esperanza de reabrir playas y mejorar la calidad del agua en el valle del río Tijuana.
Reacciones y contexto adicional
Este acuerdo se produce en el contexto de la presión ejercida por Estados Unidos para que México cumpla con sus compromisos de suministro de agua, especialmente en Texas. La falta de cumplimiento podría haber llevado a la imposición de aranceles adicionales, como amenazó Trump. Con este nuevo acuerdo, ambos países buscan no solo resolver la crisis de aguas residuales en Tijuana, sino también fomentar una colaboración más efectiva en la gestión de recursos hídricos en la región.
