El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha hecho una sorprendente invitación a China y Rusia para que compren petróleo venezolano, el cual sería gestionado por su administración. Durante una reunión en la Casa Blanca con directivos de importantes empresas petroleras, Trump argumentó que si Estados Unidos no asumía el control de las ventas de crudo venezolano, “Moscú y Pekín lo hubieran hecho primero”.
Oportunidades de negocio para China y Rusia
Trump enfatizó su apertura para realizar negocios, indicando que China puede adquirir todo el petróleo que desee, ya sea en Venezuela o en Estados Unidos. Además, mencionó que Rusia también tiene la oportunidad de obtener el crudo que necesite. Este enfoque se produce en el contexto de la detención del presidente venezolano Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses y la intención de revitalizar la industria petrolera en el país sudamericano.
Estrategia de control sobre el petróleo venezolano
Durante la reunión, Trump destacó la importancia de que las empresas petroleras estadounidenses no solo se limiten a renovar instalaciones existentes, sino que construyan nuevas infraestructuras en Venezuela. “Espero que construyan todo completamente nuevo. Van a estar allí mucho tiempo”, afirmó, sugiriendo que un acuerdo con las compañías podría ser beneficioso a largo plazo.
El futuro de la industria petrolera en Venezuela
La reunión con ejecutivos de multinacionales como Chevron y Exxon se produce en un momento crucial para la industria petrolera venezolana, que ha estado severamente deteriorada. Trump ha manifestado su intención de negociar con las petroleras para asegurar que Estados Unidos asuma un papel central en la comercialización de millones de barriles de crudo venezolano, lo que podría cambiar el panorama energético en la región.
