Fallas en la incineración de drogas en México: Informe de la FGR
Un reciente informe interno del Órgano Interno de Control de la Fiscalía General de la República (FGR) ha revelado serias deficiencias en el proceso de incineración de drogas en México. Durante el segundo semestre de 2025, se documentaron altos volúmenes de decomisos, incluyendo millones de unidades de fentanilo, sin la adecuada transparencia y control. Este informe, que se presentó al Poder Legislativo el 29 de enero de 2026, destaca la falta de protocolos y sistemas informáticos para la gestión de estos eventos críticos.
Irregularidades en los eventos de incineración
Según el informe, de los 294 eventos de quema de narcóticos realizados hasta el 8 de agosto de 2025, no se contaba con estadísticas ni reportes diarios sobre la destrucción de los mismos. Además, se encontraron inconsistencias y irregularidades en al menos ocho casos, donde se desconoce el destino final de 5 millones 545 mil 276 unidades de fentanilo. La falta de un sistema de control adecuado ha planteado serias preocupaciones sobre la gestión de las drogas incautadas.
Detección de inconsistencias y falta de actualización normativa
El informe también señala que se detectaron inconsistencias durante los eventos verificados, lo que resultó en cuatro vistas, tres de carácter penal y una administrativa. La norma que regula el proceso de aseguramiento y destrucción de estupefacientes data de 1994, lo que ha llevado a la conclusión de que está desactualizada. No se generaban reportes sobre los volúmenes y tipos de narcóticos incinerados, lo que dificulta la rendición de cuentas y la implementación de medidas eficaces en la lucha contra el narcotráfico.
Conclusiones y recomendaciones
El informe concluye que es urgente modernizar los protocolos y sistemas de control para la incineración de drogas. Esto incluye la creación de manuales de procedimiento y la implementación de sistemas informáticos que aseguren la transparencia y la correcta gestión de los bienes asegurados. Sin estas reformas, la opacidad en el manejo de los narcóticos podría continuar, poniendo en riesgo los esfuerzos del gobierno para combatir el narcotráfico en el país.
