El inicio de la LXVI Legislatura del Congreso de la Unión ha estado marcado por la controversia en torno a las reformas impulsadas por el presidente Andrés Manuel López Obrador. Líderes parlamentarios de la oposición han señalado que estas reformas, caracterizadas por su autoritarismo y presunto fraude a la ley, podrían convertirse en un obstáculo significativo para la próxima presidenta, Claudia Sheinbaum. Durante la primera sesión ordinaria de la Cámara de Diputados, se dio inicio a la discusión de la reforma judicial, a pesar de las suspensiones ordenadas por dos jueces federales.
La Oposición se Levanta Contra la Reforma Judicial
Durante la sesión, Noemí Luna, líder del Partido Acción Nacional (PAN), dejó claro que su partido se opone firmemente a la reforma judicial, calificándola como una “venganza”. Luna enfatizó que, aunque los oficialistas puedan respaldar las reformas del presidente y repetir sus argumentos en el Informe de Gobierno, este apoyo anticipa un fracaso para la próxima administración. “Pintamos nuestra raya frente a la destrucción de los órganos autónomos y el debilitamiento de la democracia”, subrayó.
Retiro de la Oposición y Críticas a la Reforma
Rubén Moreira, coordinador del Partido Revolucionario Institucional (PRI), se unió a las críticas, argumentando que la reforma no es oportuna ni democrática. Tras expresar su descontento, anunció que su bancada se retiraría de la sesión, en respuesta a las suspensiones judiciales. “Respetamos las decisiones de los magistrados y de los jueces”, afirmó, mientras su grupo abandonaba el salón de sesiones en medio de protestas de los morenistas.
Defensa de la Reforma por Parte de Morena
Por su parte, Ricardo Monreal, coordinador de Morena, defendió la reforma judicial, acusando a los jueces que impugnaron la reforma de ser “incompetentes”. Monreal argumentó que sus acciones representan violaciones a la Constitución y rechazó la idea de que los jueces deben ser considerados como héroes. “¡No a la tiranía de la toga y el birrete!”, exclamó, dejando claro su firme postura a favor de la reforma y en contra de las decisiones judiciales que la cuestionan.
