Jesús Aquino García, un exmilitar que ha desfilado frente a expresidentes como Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, ha sido sentenciado a 50 años de prisión junto a cinco miembros de su familia. La condena se basa en la acusación de un presunto secuestro de un menor, una situación que ha generado controversia debido a la falta de pruebas contundentes y a las versiones de los policías ministeriales del Estado de México. Las víctimas sostienen que se trata de un caso fabricado.
Irregularidades en el caso y denuncia de abuso
Las irregularidades en el proceso judicial han sido denunciadas por Jesús Aquino, sus hermanas y su madre en el podcast ‘Penitencia’, conducido por Saskia Niño de Rivera. En una emotiva entrevista, la familia relató los abusos y la violencia que sufrieron a manos de jueces y policías, quienes, según ellos, utilizaron su “profesión y religión” como pruebas de culpabilidad, en lugar de evidencias concretas.
La vida de Jesús Aquino antes de la condena
Jesús Aquino, quien en su adolescencia consideró ser sacerdote, optó por enlistarse en el Ejército a los 17 años. Participó en operaciones de alto impacto en zonas peligrosas como San Fernando y Ciudad Juárez. A pesar de su carrera militar, que le permitió disfrutar de una vida acomodada, sus decisiones personales lo llevaron a conflictos con la ley, especialmente debido a sus relaciones con parejas de agentes ministeriales.
Detención y acusaciones contra la familia Aquino
La noche del 17 de agosto de 2017, la vida de la familia Aquino cambió drásticamente cuando agentes de la Policía Ministerial irrumpieron en su hogar en Chalco. Tras golpear y amenazar a los familiares, fueron detenidos bajo la acusación de haber secuestrado a una niña. Jesús, al enterarse de la situación, se presentó en el Ministerio Público, donde también fue arrestado. A pesar de la falta de pruebas, el juez dictó una sentencia de 50 años, argumentando que la profesión y religión de los acusados eran indicios suficientes de culpabilidad.