Mitos y verdades de la prueba del alcoholímetro

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De acuerdo a datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) sobre accidentes de tránsito terrestre en zonas urbanas y suburbanas, los accidentes relacionados con el consumo de alcohol aumentan considerablemente durante diciembre de cada año. Por ejemplo, en 2020 la cifra general pasó de 25 mil 735 en noviembre a 29 mil 454 en diciembre, lo que supone un incremento de 15 puntos porcentuales. No es coincidencia, ese mismo 15% se ve reflejado en el aumento de casos en los que se reportó que el conductor manejaba con aliento alcohólico, también entre esos dos meses. 

“Se trata de una temporada complicada. Hay fiestas de fin de año por doquier: en la empresa en que se trabaja, con amigos o con la familia. Y se acaba normalizando el consumo de alcohol en esos eventos, que suceden casi a diario durante diciembre. Por el motivo que sea, muchísimas personas deciden manejar así, poniendo en riesgo sus vidas y las de terceros”, comenta Ricardo Martínez Director de Kabla, empresa dedicada a la distribución de dispositivos diagnósticos.

Las pruebas de alcohol -realizadas tanto por el gobierno como por empresas privadas-, pueden ser un apoyo ideal para evitar el aumento de estadísticas en tiempos en los que lo que se pretende es celebrar. Sin embargo, hay mitos alrededor de ellas que vale la pena esclarecer. De acuerdo con Kabla estos son algunos de ellos:

¿Se pueden falsear?

Tanto en internet como entre secretos a voces, existen infinidad de consejos para falsear una prueba de alcohol; sin embargo, la tecnología de hoy en día permite medir el nivel de alcohol con precisión. Existen pruebas de aliento o nivel de alcohol en sangre y ambas son altamente efectivas, de modo que es poco probable ‘engañar’ a los dispositivos de detección de alcohol.

¿Son imprecisas?

Con frecuencia, una persona al realizar una prueba de alcohol dirá que “sólo bebió una o dos copas”, sin importar la cantidad ingestada. Esto se suele hacer con la falsa ilusión que al mentir en la cantidad, la institución que realiza la prueba dejará pasar el evento o que la medición será baja; sin embargo, cabe destacar que no todas las bebidas contienen el mismo nivel de alcohol.

Aun cuando la persona ingiera pocas bebidas alcohólicas su nivel podría estar por arriba de lo permitido, ya que los niveles de BAC—por concentración de alcohol en la sangre en inglés— son muy exactos y nunca pasarán un rango que impida saber con certeza si la persona que realiza la prueba está o no en condiciones de manejar. De modo que estas pruebas son sumamente precisas.

¿Van en contra de la libertad de las personas?

Nunca falta la persona que, al tener que realizar una prueba de alcohol para conducir un automóvil, menciona que sus libertades están siendo coartadas por ello pero esto no es así porque cuando una persona conduce bajo los efectos del alcohol se pone en peligro a ella y a terceras. Cabe destacar que tanto gobiernos como empresas utilizan dispositivos de detección de alcohol y desarrollan programas para evitar accidentes viales, debido al nivel de atención que requiere esta problemática.

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