La defensa pasiva de la democracia y la libertad no tiene sentido para mí, ya que no es una verdadera defensa. Esta historia va más allá de la locura que produce el poder. Se trata de las extorsiones del presidente de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores durante el gobierno de Ernesto Zedillo, Eduardo Fernández. En su desvarío, Fernández documentó sus chantajes a Televisa a lo largo de los años y su participación ilícita en una encomienda presidencial en 1995. Ahora, después de casi treinta años, exige cobrar por sus servicios personales. En una de sus cartas, Fernández amenaza a Televisa y a sus directivos con dañarlos si no obtiene lo que quiere. Se atribuye autonomía total por parte del presidente Zedillo en este caso y en otros asuntos relacionados con el rescate bancario y el Fobaproa. En otra carta, instruye a sus cómplices sobre cómo pagarle 250 millones de pesos en efectivo. Actualmente, Fernández se encuentra en prisión en Madrid después de huir desde Miami.
Esta es la historia de una vida trastornada por el poder, que llevó al delirio y al delito, y como suele suceder en estos casos, el perpetrador se presenta como víctima.
Retales
1. LÍO.- El presidente ha quedado atrapado en el tema del narcotráfico desde hace una semana. Ahora ha entrado en conflicto con el New York Times, YouTube y todos los demás. Si esto es una estrategia, resulta incomprensible.
2. ALUSIONES.- López Obrador continúa su ofensiva en mi contra. Hasta ahora, me ha mencionado 238 veces. En 2019, solo dos veces; en 2020, seis veces; en 2021, 38 veces; en 2022, 51 veces; en 2023, 115 veces, es decir, una vez cada dos mañaneras; y en las 40 de 2024, en 26 ocasiones, superando su marca del año pasado. Así es la ofensiva de un presidente hacia un reportero que, reitero, no se rendirá.
3. BATEO.- Solo 50 de los casi 200 diputados de Morena en San Lázaro fueron considerados para la reelección. No es que sean los mejores legisladores, pero así son los ajustes oficiales. Nos vemos mañana, pero en privado.

