Rafael Caro Quintero, conocido como ‘El narco de narcos’ y fundador del Cártel de Guadalajara, fue extraditado a Estados Unidos el 27 de febrero. Este movimiento marca un hito en la lucha contra el narcotráfico, ya que Caro Quintero es uno de los últimos remanentes de la llamada ‘vieja guardia’ del crimen organizado en México. Junto a él, el Gobierno mexicano ha enviado a otros 28 narcotraficantes, incluyendo a los líderes de Los Zetas, Miguel Ángel y Omar Treviño Morales.
Un pasado criminal marcado por el asesinato de Kiki Camarena
La historia de Caro Quintero está marcada por su detención en 1985, cuando fue arrestado por el asesinato del agente encubierto de la DEA, Enrique ‘Kiki’ Camarena. Este crimen no solo lo convirtió en un objetivo prioritario para las autoridades estadounidenses, sino que también evidenció la profunda corrupción y complicidad del crimen organizado en México durante los años 80, bajo la presidencia de Miguel de la Madrid.
Propuestas insólitas para evadir la justicia
Caro Quintero es recordado por haber ofrecido saldar la deuda externa de México a cambio de impunidad para continuar con sus actividades ilegales. Esta insólita propuesta fue presentada durante su primera detención en Costa Rica y, posteriormente, volvió a intentar convencer al gobierno de Carlos Salinas de Gortari, afirmando que podía contribuir significativamente a la economía del país.
Un futuro incierto en Estados Unidos
Después de pasar 28 años en prisión, Caro Quintero fue liberado en 2013, pero su libertad fue efímera, ya que fue recapturado en julio de 2022. Enfrentará ahora la justicia estadounidense, que busca cobrarle por el asesinato de Camarena. A lo largo de su vida, ha padecido diversas enfermedades, y su extradición representa un nuevo capítulo en su larga y tumultuosa historia con la ley.