Los hermanos Guzmán Salazar asumen el control del Cártel de Sinaloa tras detenciones clave

La reciente captura de Ovidio Guzmán López y la detención de su hermano Joaquín en 2024 han dejado un vacío de poder en el Cártel de Sinaloa, lo que ha llevado a los hermanos Iván Archivaldo y Jesús Alfredo Guzmán Salazar a asumir el control de la organización. Estos dos herederos de Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán se han convertido en figuras clave en la estructura del cártel, y su ascenso ha llamado la atención de las autoridades, en especial de la DEA.
La DEA ha catalogado a los hermanos Guzmán Salazar como objetivos prioritarios en su lucha contra el narcotráfico, especialmente tras el arresto de Ismael ‘El Mayo’ Zambada, otro líder del cártel. Iván y Jesús Alfredo son considerados responsables de las operaciones más críticas del cártel, incluyendo el tráfico de fentanilo y otras sustancias controladas, lo que los convierte en blancos ideales para las fuerzas de seguridad estadounidenses.
Iván Archivaldo, conocido como ‘El Chapito’, se ha consolidado como el principal líder de la facción del cártel leal a su padre, mientras que Jesús Alfredo, apodado ‘El Alfredillo’, ha mantenido un perfil más bajo pero igualmente influyente en las operaciones del cártel. Ambos han sido acusados de múltiples delitos, incluyendo conspiración para importar y traficar fentanilo, así como lavado de dinero.
El futuro del Cártel de Sinaloa parece incierto con la nueva dirección que han tomado los hermanos Guzmán Salazar. A medida que continúan sus actividades delictivas, la atención de las autoridades se centrará en su captura, con recompensas de hasta 10 millones de dólares ofrecidas por información que conduzca a su arresto. La historia de estos herederos del ‘Chapo’ es un claro reflejo de la complejidad del narcotráfico en México y la lucha constante entre los cárteles y las fuerzas de seguridad.