La Embajada de Rusia en México ha expresado su descontento hacia la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) tras la divulgación de un logro relacionado con un soldado ucraniano. Este pronunciamiento se produce en el contexto del reciente intercambio de prisioneros entre Rusia y Ucrania y las conversaciones sobre un posible alto al fuego. La UNAM había destacado la historia de un soldado ucraniano, Sergey, quien logró volver a caminar gracias a una prótesis desarrollada por especialistas de la universidad.
### El origen del conflicto
El incidente que provocó la reacción de la Embajada rusa tuvo lugar el 22 de mayo, cuando la UNAM informó sobre el caso de Sergey, un soldado que había perdido una pierna debido a la explosión de una mina rusa en noviembre de 2022. La universidad, en colaboración con la Sociedad Civil Ucraniana en México y la Embajada de Ucrania, facilitó la creación de una nueva prótesis para el soldado, quien había enfrentado múltiples desafíos en su rehabilitación. Sin embargo, la UNAM no anticipó la controversia que esto generaría, especialmente en el contexto de las tensiones entre Rusia y Ucrania.
### El reclamo de Rusia
La Embajada de Rusia cuestionó a la UNAM a través de sus redes sociales, preguntando si los principios humanitarios solo se aplican en ciertas circunstancias. Este comentario fue seguido por una crítica más específica: la embajada señaló que no había visto acciones similares por parte de la UNAM en 2014, durante el conflicto en Ucrania, sugiriendo que la universidad había favorecido a un lado del conflicto. La acusación se viralizó rápidamente en redes sociales, generando un debate sobre el papel de las instituciones educativas en conflictos internacionales.
### Impacto en la comunidad académica
La controversia ha puesto de relieve la compleja relación entre la academia y la política internacional. La UNAM, reconocida por su compromiso con la educación y la investigación, ahora se encuentra en el centro de un debate que trasciende las fronteras académicas. Mientras tanto, la embajada rusa continúa utilizando esta situación para cuestionar la imparcialidad de las acciones humanitarias, lo que podría tener repercusiones en las relaciones entre México y Rusia, así como en la percepción pública de la UNAM y su papel en la comunidad internacional.
