El 23 de mayo, Samantha Hudson presentó su nuevo álbum Música para muñecas, que sigue la línea de su anterior trabajo AOVE Black Label en géneros como house, bakala, hard-tech y acid. Sin embargo, este nuevo proyecto se distingue por su tono introspectivo, abordando temas profundos y personales como el síndrome de la impostora, el fracaso, la precariedad, el existencialismo y la depresión, todo ello a través de la estética ballroom.
Un Título con Significado
En una reciente visita a LOS40, Samantha compartió detalles sobre el título del álbum y su concepto. La palabra “muñeca” resonó con ella desde hace tres años, cuando comenzó a explorar la cultura del voguing y la ballroom de EE. UU. La artista explicó que el término se refiere a mujeres trans que, por su exuberancia, eran llamadas muñecas. Para Samantha, este término simboliza la proyección de nuestros sueños y la lucha contra los estereotipos de género, convirtiéndose en un paraguas que abarca diversas interpretaciones de la feminidad.
Contexto Político y Personal
El lanzamiento de Música para muñecas se produce en un momento crítico para los derechos del colectivo LGTB+, en un panorama político convulso. Samantha recordó cómo, durante su gira anterior, se legalizó la eutanasia, lo que le hizo reflexionar sobre la relevancia de su nuevo álbum. Este trabajo se convierte en una declaración de intenciones: la comunidad LGTB+ no se rendirá ante la adversidad. “Estamos aquí, es la doll domination”, afirmó, desafiando a quienes cuestionan la existencia y la identidad de las personas trans.
Visuales y Colaboraciones
La portada del álbum, que muestra a Samantha como una figura distorsionada, refleja una estética minimalista y sofisticada, pero también provocativa. La artista busca transmitir sus emociones más profundas a través de este trabajo, que combina ritmos frenéticos y letras que abordan la lucha interna y el desconsuelo. En cuanto a colaboraciones, destaca su trabajo con Zahara y La Villana, quienes aportan su propia voz a este proyecto. Samantha considera que cada colaboración tiene un propósito y coherencia, enriqueciendo así el mensaje del álbum.
