La presidenta Claudia Sheinbaum ha criticado fuertemente al líder del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Alejandro ‘Alito’ Moreno Cárdenas, tras un incidente violento en el que este último agredió al presidente del Senado, Gerardo Fernández Noroña. En una conferencia de prensa, Sheinbaum calificó los hechos como “lamentables” y recordó que la actitud de Moreno evoca el porrismo de su juventud, cuando el PRI ejercía un control absoluto.
Un pasado violento resurge en el presente
Sheinbaum expresó que la agresión de Moreno refleja un “autoritarismo enorme” y una falta de voluntad para dialogar en un espacio que debería ser propicio para la conversación política. La mandataria rememoró una experiencia personal, señalando que su hermano fue víctima de violencia durante los años de dominio del PRI, lo que le da un contexto más profundo a su crítica hacia el líder priista.
Críticas a la oposición y el narcotráfico
Además, la presidenta Sheinbaum no escatimó en criticar a Moreno y a otros opositores que, según ella, han buscado ayuda en Estados Unidos para abordar el problema del narcotráfico en México. Afirmó que estas acciones demuestran que los opositores siguen siendo “los porros de la época dorada del PRI”, subrayando la hipocresía de su postura al solicitar intervención extranjera mientras critican al gobierno actual por autoritarismo.
Defensa de la Cuarta Transformación
Finalmente, Sheinbaum defendió el enfoque de la ‘Cuarta Transformación’, argumentando que su administración promueve la democracia y la participación ciudadana, a diferencia de lo que ella considera la actitud agresiva de la oposición. Reprochó que el PRI, en lugar de centrarse en el golpeteo político, debería presentar un proyecto de nación que resuene con los votantes, especialmente después de obtener menos de seis millones de votos en las últimas elecciones, comparados con los 27.3 millones de Morena.