La Cámara de Diputados de México aprobó este martes reformas a la Ley General de Salud, que prohíben de manera total la venta y uso de vapeadores y cigarrillos electrónicos. La decisión se tomó con 324 votos a favor, respaldados por la mayoría de la 4T, y 129 en contra, provenientes de la oposición. Esta medida incluye penas de hasta ocho años de prisión para quienes comercialicen estos dispositivos.
Detalles de la Prohibición
La reforma modifica la legislación vigente, especificando que queda prohibida la adquisición, producción, fabricación, transporte, almacenamiento, importación, exportación, distribución, venta y suministro de vapeadores y cigarrillos electrónicos en todo el país. Además, se prohíbe cualquier tipo de publicidad o propaganda relacionada con su consumo. Los infractores podrían enfrentar multas que oscilan entre 11,314 pesos y 226,280 pesos, equivalentes a 100 y 2,000 veces el valor diario de la Unidad de Medida y Actualización (UMA).
Reacciones en el Congreso
Durante el debate legislativo, los diputados de la oposición expresaron su preocupación, argumentando que esta prohibición podría fomentar el mercado negro y enriquecer al crimen organizado. La diputada Iraís Reyes, del Movimiento Ciudadano, cuestionó la coherencia de los legisladores oficialistas, quienes supuestamente consumen vapeadores, al imponer una prohibición. Expertos y organizaciones han señalado el crecimiento alarmante del mercado negro de estos productos como consecuencia de políticas restrictivas.
Implicaciones para la Salud Pública
La iniciativa también reconoce el “vapeo” como una amenaza para la salud pública y busca implementar políticas que disminuyan la dependencia a su uso. La reforma fortalece la atención en salud en México, ampliando las facultades de la Secretaría de Salud en la planeación de infraestructura y el abasto de medicamentos. Con esta medida, el gobierno busca proteger a los grupos vulnerables y asegurar el respeto al principio de precaución en la gestión de riesgos sanitarios.
