Detención de Armando Castilla genera preocupación en el ámbito periodístico
La detención de Armando Castilla, director general de Grupo Vanguardia, ha desatado una ola de reacciones en el sector periodístico. La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) ha calificado esta acción como “arbitraria e ilegal”, exigiendo su liberación inmediata a través de un mensaje en redes sociales. Castilla fue arrestado el pasado viernes en el Aeropuerto de Monterrey, lo que ha generado inquietud sobre las condiciones de su detención y el contexto legal que la rodea.
Detalles de la detención
Según informes de La Vanguardia, la detención de Castilla se llevó a cabo por elementos de la Fiscalía de Nuevo León y agentes de la Guardia Nacional. Sin embargo, el medio ha denunciado que el proceso legal en su contra es “hasta ahora desconocido”. Se alega que la razón de su arresto fue su supuesta falta de presentación ante una orden de notificación del Ministerio Público. La Vanguardia también ha señalado que esta acción parece estar orquestada, dado que la detención ocurrió en Monterrey, lejos de su residencia en Saltillo, lo que sugiere un seguimiento constante por parte de las autoridades.
Silencio de las autoridades
Hasta el momento, la Fiscalía de Nuevo León no ha emitido información oficial sobre la detención de Armando Castilla. La falta de transparencia en este caso ha aumentado las preocupaciones sobre la seguridad de los periodistas en México, un país que ha sido señalado por la SIP como uno de los más peligrosos para ejercer el periodismo. La situación de Castilla se suma a una larga lista de agresiones y amenazas que enfrentan los reporteros en el país, lo que ha llevado a la SIP a pedir al gobierno mexicano que rompa el ciclo de impunidad que amenaza la libertad de expresión.
Un contexto preocupante para el periodismo
La detención de Castilla se produce en un contexto donde la violencia contra los periodistas en México ha ido en aumento. En el mismo día de su arresto, la SIP también se pronunció sobre el asesinato del periodista Carlos Castro en Veracruz, lo que resalta la grave situación que enfrenta la prensa en el país. La organización ha enfatizado que el asesinato de un periodista no solo silencia una voz, sino que también vulnera el derecho de la sociedad a estar informada. La comunidad periodística y diversas organizaciones internacionales continúan exigiendo medidas efectivas para proteger a los periodistas y garantizar su libertad de expresión.
