Apenas iniciaron el periodo ordinario de sesiones y la Cámara de Diputados ha decidido suspender sus actividades plenarias durante una semana. Esta pausa, que se extenderá hasta el 10 de febrero, fue aprobada como parte de una reprogramación acordada por los grupos parlamentarios, con el objetivo de reorganizar los trabajos legislativos y avanzar en dictámenes pendientes.

Motivos del receso en la Cámara de Diputados

La decisión de suspender las sesiones se tomó tras un inicio de periodo ordinario que se consideró más bien de trámite. Durante esta semana sin actividades en el pleno, los legisladores se concentrarán en sus comisiones, donde se espera que trabajen en las iniciativas anunciadas por la presidenta Claudia Sheinbaum, destacando la reforma electoral y la iniciativa en materia anticorrupción.

Reacciones en el Senado

La decisión de los diputados no pasó desapercibida en el Senado, donde la senadora del PRI, Claudia Anaya, hizo una broma durante la votación económica, preguntando si se les otorgaría permiso a los diputados para no trabajar durante la semana. Este comentario refleja el ambiente de ironía y competencia entre ambas cámaras del Congreso.

Expectativas para el futuro legislativo

Ricardo Monreal, coordinador de Morena y presidente de la Junta de Coordinación Política en San Lázaro, explicó que el ajuste al calendario responde a la necesidad de avanzar en los dictámenes mientras se espera la llegada de las propuestas formales de reforma. En este contexto, se prevé que el trabajo realizado en comisiones permita que, al reanudar las sesiones, se puedan discutir y votar los dictámenes sin retrasos, manteniendo así la eficiencia legislativa.

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