Washington.- Durante la entrega de los premios Grammy 2026, Bad Bunny aprovechó su discurso tras ganar el premio a Mejor Álbum de Música Urbana para enviar un poderoso mensaje político que se volvió viral: “Fuera ICE. No somos salvajes, no somos animales, somos humanos y somos americanos”. Este pronunciamiento resonó entre otros artistas presentes, quienes también alzaron la voz en protesta por las redadas masivas y los recientes incidentes violentos en Mineápolis relacionados con agentes federales.
La respuesta de la Casa Blanca
La reacción del gobierno de Donald Trump no tardó en llegar. La portavoz Karoline Leavitt criticó la postura de las celebridades, calificándola de “irónica”. Según Leavitt, estas figuras viven en “comunidades cerradas con seguridad privada” mientras atacan a quienes, según ella, hacen cumplir la ley. Además, cuestionó por qué estos artistas no se manifestaron contra las políticas del expresidente Joe Biden, a quien acusó de permitir una “invasión” en las fronteras.
Contexto de alta tensión
Este enfrentamiento se produce en un momento crítico para Estados Unidos, donde la política migratoria ha vuelto a ser objeto de intenso debate. Las redadas masivas en diversas ciudades del país y los incidentes en Mineápolis, donde dos manifestantes murieron tras disparos de agentes federales, han avivado las protestas de movimientos civiles y artistas, generando un clima de indignación generalizado.
Los líderes del movimiento
A pesar de que el discurso de Bad Bunny fue el más resonante, la protesta fue un esfuerzo colectivo que abarcó diversos géneros musicales. Billie Eilish, la gran ganadora de la noche con su álbum “Wildflower”, también se unió a la causa, calificando de “deshumanizantes” las acciones federales en las fronteras. Por su parte, René Pérez (Residente) afirmó que la música debe ser una herramienta de denuncia social frente a la violencia estatal, mientras que artistas emergentes del trap latino se sumaron al bloque de protesta, transformando la gala en un foro político sin precedentes.

