La ex embajadora de México en La Habana, Roberta Lajous, ha hecho un llamado urgente al gobierno mexicano para que retome su tradición diplomática y actúe como mediador en el conflicto entre Cuba y Estados Unidos. En medio de una grave crisis humanitaria en la isla, exacerbada por las sanciones impuestas por la administración de Donald Trump, Lajous enfatiza que México no puede permanecer inactivo y debe buscar un diálogo efectivo entre ambas naciones.
México debe actuar como mediador
Lajous, quien fue embajadora en Cuba entre 2002 y 2005, sostiene que México posee una rica tradición diplomática que debe ser utilizada para facilitar un acercamiento entre Cuba y Estados Unidos. “Es más eficaz buscar un diálogo entre ambas partes”, afirmó, resaltando que el país tiene los recursos humanos y la historia necesaria para desempeñar un papel activo en la resolución del conflicto. La exembajadora también advirtió sobre el impacto de las decisiones estadounidenses en la situación actual de Cuba, que enfrenta problemas críticos como la falta de alimentos y electricidad.
La postura de la presidenta Claudia Sheinbaum
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha manifestado su disposición para mediar en el conflicto, ofreciendo a México como sede para futuras negociaciones. Sin embargo, Lajous considera que la contribución de México debe ser más que simplemente ofrecer un lugar para las conversaciones. “Estamos llamados a buscar un acercamiento”, insistió, argumentando que el país debería desempeñar un rol más constructivo que el de enviar ayuda humanitaria, que ella considera insuficiente ante la magnitud de la crisis.
Consecuencias de la inacción
Lajous subrayó que la falta de acción por parte de México podría resultar en un incremento de la migración cubana hacia su territorio, lo que podría tener repercusiones significativas. Además, enfatizó la necesidad de un diálogo sincero entre Cuba y Estados Unidos, sugiriendo que ambos países deben estar dispuestos a sentarse a la mesa y abordar las causas subyacentes de la crisis. “No es posible seguir defendiendo un sistema económico que ha fracasado”, concluyó, instando a una solución que beneficie a los cubanos y evite un sufrimiento mayor.

