Los aranceles recíprocos no significarán un aumento sobre las actuales tarifas que ya hay sobre el aluminio y el acero, mientras que el cobre y el oro igual permanecen excentos.

(Bloomberg)
La Casa Blanca ha confirmado que las importaciones de acero y aluminio no estarán sujetas a los nuevos aranceles recíprocos. Esta decisión busca aliviar la carga de los compradores nacionales, quienes ya enfrentan un arancel del 25% sobre todas las importaciones de estos metales, esenciales para diversas industrias, desde la automotriz hasta la de electrodomésticos.
De acuerdo con un comunicado oficial, el presidente Donald Trump ha decidido no aplicar impuestos adicionales sobre el acero y el aluminio, que ya están sujetos a aranceles de la Sección 232. Además, se ha confirmado que el cobre y el oro también permanecerán exentos de estos nuevos aranceles, lo que proporciona un respiro a los mercados de metales.
Esta medida refleja un intento de la administración de Trump por dar cierto margen a los mercados de metales, los cuales han experimentado un aumento significativo en sus precios en el último año. Sin embargo, el contexto de la construcción y la inflación persistente han afectado la demanda de estos metales, lo que podría impactar los resultados financieros de las empresas del sector.
Empresas como Nucor Corp. y United States Steel Corp. han advertido sobre un desempeño mediático en sus ganancias para el primer trimestre, mientras que el desempeño de las empresas de aluminio ha sido mixto, con Century Aluminum Co. mostrando un leve aumento en sus acciones, en contraste con la caída significativa de Alcoa Corp.
Los operadores de oro y cobre ya están descontando el impacto de los aranceles en la economía global, con el oro al contado manteniéndose estable y los futuros del cobre experimentando una ligera caída. Aunque el oro fue mencionado como exento, su estatus aún podría aclararse en futuras comunicaciones de la Casa Blanca.