El sello discográfico independiente 240 KM/H, fundado en 2021 en el club nocturno Gotec de Karlsruhe, Alemania, ha ganado notoriedad en la escena de la musica electrónica. Su nombre, que hace alusión a una velocidad superior a la permitida en las autopistas españolas, refleja su esencia: reunir a una nueva generación de DJs y productores de techno dispuestos a experimentar sin miedo a las etiquetas. Este enfoque ha generado tanto admiración como controversia, especialmente en el contexto de la creciente diversidad de subgéneros dentro del techno.
Adrián Mills: El rostro polémico de 240 KM/H
El DJ y productor Adrián Mills se ha convertido en el principal exponente de esta corriente, aunque su éxito ha venido acompañado de críticas. Nominado a los DJ Awards 2025, Mills ha sido objeto de reproches por parte de puristas del género, quienes consideran que su estilo y declaraciones carecen de respeto hacia artistas establecidos como Oscar Mulero.
El debate en el Festival Aquasella
La reciente edición del Festival Aquasella, celebrado en Arriondas, Asturias, planteó la pregunta sobre la convivencia de corrientes más experimentales con el techno tradicional. Aunque el festival ofrece una amplia variedad de subgéneros, algunos asistentes notaron que el techno más “puro” queda relegado a escenarios secundarios. La polémica se intensificó cuando se supo que Mills y Mulero habían compartido cartel, lo que refleja la tensión entre ambos estilos dentro de la misma escena.
Innovación y éxito de 240 KM/H
A pesar de la controversia, 240 KM/H y Adrián Mills han logrado captar la atención del público, especialmente entre los más jóvenes. El grupo se ha destacado no solo por su propuesta sonora innovadora, sino también por el formato F2F (Face to Face), que promueve la competencia y creatividad entre DJs al permitirles usar equipos distintos. Este enfoque ha contribuido a su creciente popularidad en festivales y salas de renombre en Alemania y España, consolidando su lugar en la vanguardia de la música electrónica.